Administración de Vacunas. Aspectos
prácticos
1.- Compruebe el estado de conservación de las vacunas
debe haberse conservado refrigerada en la nevera, evitando y
descartando la posibilidad de que haya llegado a congelarse. Para ello
es necesario que se compruebe la temperatura de la nevera antes del
comienzo de la jornada y antes de proceder a la vacunación, revisando el
termómetro de máximos y mínimos y las hojas de registro de temperatura
de días anteriores para comprobar que no se haya producido ninguna
incidencia que haya podido afectar al estado de conservación. La vacuna
triple vírica debe conservarse protegida de la luz.
2.- Conozca y compruebe las características y el estado del producto que
va a administrar.
revise previamente el protocolo de administración y el prospecto del
producto antes de aplicarlo. Compruebe sus características: nombre
comercial, forma de presentación, dosis, modo de conservación,
posología, vía y lugar de administración, fecha de caducidad y aspecto
físico de la vacuna.
3.- Compruebe el carné de vacunación del niño
Verifique la historia vacunal del niño y asegúrese de las vacunas que
deben ser administradas en el acto vacunal.
4.- Prepare el material y compruebe que está disponible y en buen estado
- Jeringas y agujas estériles, desechables, de un solo uso.
- Agua estéril y algodón.
- Vacunas.
- Contenedor de plástico rígido para desechar las agujas utilizadas.
- Desinfectantes específicos con capacidad de inactivar las vacunas de
virus vivos atenuados (por ejemplo, la lejía inactiva la vacuna oral
contra la polio).
5.- Asegúrese de tener el material necesario, preparado y revisado,
frente a una urgencia vital relacionada con la vacunación
- Equipo de reanimación cardiorrespiratoria
- Dos ampollas de adrenalina a 1:1.000.
6.- Lávese las manos antes y después de vacunar
Para el lavado de manos debe utilizar jabón o antisépticos que no
contengan alcohol. No es necesario el uso de guantes, estando
justificado sólo en caso de riesgo de contacto con fluidos corporales
potencialmente infecciosos o en caso de presentar heridas abiertas en
las manos.
7.- Prepare adecuadamente la vacuna.
- Agite enérgicamente el vial de la vacuna hasta conseguir su
homogeneización.
- En vacunas liofilizadas, recuerde siempre mezclar el principio activo
con el disolvente.
- Utilice jeringas y agujas de un solo uso. No mezcle vacunas en la
misma jeringuilla.
Elija la aguja adecuada según la vía de administración, el lugar
anatómico y el tipo de vacuna (Tabla 1).
8.- Limpie la piel con agua destilada, suero fisiológico o antisépticos
como clorhexidina al 20%, povidona yodada o agua oxigenada. A pesar de
que no existen datos que lo confirmen, se prefiere evitar el uso de
alcohol o desinfectantes que lo contengan por la posibilidad de
inactivar las vacunas de virus vivos.
9.- Elija el lugar adecuado donde administrar la vacuna
- Si se van a administrar dos preparados vacunales, se elegirá un punto
anatómico distinto para cada uno de ellos. En caso de que sea necesario
administrar más de dos preparados vacunales en la misma pierna, la
región anterolateral del muslo es el lugar más adecuado por su gran masa
muscular.
Las inyecciones deben estar suficientemente separadas (por
ejemplo, de 3 a 5 cm) para que en el caso de que aparezca una reacción
local de una de las vacunas ésta sea fácilmente identificable. En niños
mayores y en adultos, el músculo deltoides puede usarse para múltiples
inyecciones intramusculares si es necesario.
- Seleccione el lugar de la punción en base a la vía de administración,
volumen del material inyectado y tamaño del músculo del sujeto.
- La localización de cada inyección debe quedar recogida en la historia
del paciente.
10.- Compruebe que dispone de contenedores específicos para depositar el
material de desecho una vez finalizado el acto vacunal
Asegúrese de disponer de un contenedor de residuos orgánicos donde
poder desechar los viales de las vacunas una vez haya vacunado.