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Seguridad de las vacunas
Contraindicaciones de las vacunas
Las contraindicaciones vacunales son situaciones que justifican no administrar una determinada vacuna a un individuo.
Conforme avanza la ciencia médica y mejoran las vacunas y su pureza, el número de contraindicaciones va disminuyendo hasta el punto de que, en la actualidad, muy pocas situaciones contraindican la vacunación.
Conviene recordar que la contraindicación es frente a una vacuna y no frente a la vacunación en general. Además, en la mayoría de las ocasiones, puede sustituirse una vacuna por otra para mantener protegido al individuo sin riesgo para él.
Son contraindicaciones para la aplicación de una vacuna en particular:
- Fiebre superior a 40,5ºC tras la vacunación
- Reacción anafiláctica tras la vacunación
- Aparición de colapso hipotónico tras la vacunación
- Encefalopatía grave tras la vacunación
También hay que valorar de forma cuidadosa si tras la vacunación aparecen:
- Llanto inconsolable de más de 3 horas de duración
- Gran hinchazón en la zona donde se aplicó la vacuna
- Crisis convulsivas
En estas situaciones, la administración de la próxima dosis de vacuna no está contraindicada de forma absoluta pero si se deben valorarse junto con el médico para decidir como debe actuarse en la próxima revisión.
Falsas contraindicaciones a la vacunación
- Niños prematuros.
Los niños prematuros precisan de mayor protección. El hecho de ser prematuros no sólo no contraindica la vacunación, sino que, en ocasiones, indica la aplicación de vacunas no incluidas en el calendario vacunal.
- Niños con catarro, tos o febrícula
Las pequeñas afecciones respiratorias tan frecuentes en los niños no contraindican la aplicación de una vacuna.
- Niños con asma o alergia
Sólo en el caso de niños alérgicos al huevo es preciso consultar con su pediatra en caso de que tuviera que vacunarse frente a la gripe o la fiebre amarilla. Para la vacunación frente a la triple vírica es aconsejable su administración bajo vigilancia médica.
- Niños con epilepsia
Si la enfermedad está controlada, no supone ningún riesgo adicional la administración de la vacuna que corresponda.
- Niños con enfermedades crónicas
Sólo en el caso en que la inmunidad del niño esté comprometida (por la propia enfermedad o por el tratamiento que reciba), podrá estar aconsejado suspender alguna vacunación. Sin embargo, en la mayoría de los casos se tratará de una suspensión temporal ya que es posible que en otro momento pueda estar indicada la vacunación de ese niño.
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