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Comunicado del Comité Asesor de Vacunas
de la AEP. Vacunación frente a la gripe A (H1N1) 2009
publicado el 14 de octubre del 2009
Vacunación frente a la gripe A (H1N1) 2009
Introducción
Ante la actual situación de pandemia de gripe por el virus A (H1N1)
2009, y a petición del presidente de la Asociación Española de
Pediatría (AEP), el Grupo de Trabajo de Pediatría Basada en la
Evidencia (GT PBE), la Sociedad Española de Infectología Pediátrica
(SEIP), y el Comité Asesor de Vacunas (CAV) están elaborando un
documento de consenso sobre el posicionamiento de la AEP en la
valoración del impacto de esta enfermedad, su morbi-mortalidad, y
las recomendaciones sobre tratamiento y prevención en la edad
pediátrica. Este es un comunicado preliminar dirigido a la opinión
pública que avanza algunos de los aspectos de mayor interés
elaborados por este grupo colaborativo de trabajo.
Los datos epidemiológicos conocidos hasta la actualidad sobre el
impacto de esta gripe pandémica en Europa, EE. UU., y especialmente
en países del hemisferio sur (Australia, Argentina, Chile…) que han
afrontado el invierno sin disponer de vacunación, nos permiten
afirmar que la gripe A (H1N1) 2009, a pesar de su mayor
contagiosidad por tratarse de un virus nuevo para la especie humana,
causa afortunadamente una enfermedad más leve que la gripe
estacional y con una mortalidad inferior. Cabe esperar que en la
gran mayoría (>95%) de las personas que contraigan la enfermedad en
los próximos meses, ésta sea leve y se resuelva en pocos días sin
necesidad de otras medidas que las habituales frente a la gripe
estacional de cada invierno.
Ante esta realidad deben modularse adecuadamente las estrategias
terapéuticas, como es la utilización de fármacos antivirales, pero
también las estrategias preventivas como la vacunación con una
evaluación correcta de la relación beneficio/riesgo. La vacunación
es una herramienta preventiva de primer orden para hacer frente a
muchas enfermedades infecciosas, en las que la morbilidad o la
mortalidad de las mismas justifican esta medida. Aunque las vacunas
que disponemos actualmente son seguras, no están exentas de algunos
efectos adversos, pero que son tolerables y aceptables ante el gran
beneficio que la vacunación conlleva. En particular la vacunación
antigripal frente a la gripe estacional anual es una estrategia
especialmente efectiva cuando se dirige a los grupos de población de
riesgo, que son aquellos individuos que por su condición o patología
de base pueden presentar formas graves, complicaciones y mayor
mortalidad cuando adquieren la enfermedad.
Justificación de la vacunación frente a la gripe A (H1N1) 2009
Es cierto que la gran contagiosidad de la gripe pandémica puede
condicionar una elevada tasa de enfermedad en la población durante
el próximo invierno en nuestro medio, aunque es esperable que en la
gran mayoría de los afectados (>95%) la enfermedad sea leve, incluso
en algunos casos asintomática, se resuelva sin complicaciones en 3-7
días, y sin necesidad de tratamiento específico, aparte de reposo,
buena hidratación, y analgésicos-antitérmicos. Ante esta situación
es muy importante definir una adecuada estrategia sobre el uso de la
vacunación, con una cuidadosa priorización de los distintos grupos
poblacionales a los que va a ser dirigida, con el fin de obtener el
máximo beneficio cuando las vacunas estén disponibles.
Los objetivos prioritarios de la vacunación frente a la gripe
pandémica (H1N1) 2009 deben establecerse en dos categorías:
1. Proteger a los individuos que tienen un mayor riesgo de
enfermedad grave y mortalidad.
2. Proteger a los individuos que son esenciales en la sociedad
para hacer frente a una situación de pandemia. El primer objetivo pretende evitar la morbilidad y la mortalidad de
la pandemia, y el segundo proteger la integridad del sistema
sanitario y la infraestructura esencial del país.
Podría establecerse un tercer objetivo, que con la situación actual
no parece prioritario, como es reducir la transmisión del virus en
la comunidad, para lo que sería necesario una vacunación más extensa
a otros grupos de población con gran capacidad de expandir la
enfermedad como son los niños y en menor grado los adultos sanos. No
debe obviarse que los beneficios que ofrezca la vacunación deben ser
siempre claramente superiores a los riesgos potenciales,
especialmente en individuos sanos en los que la enfermedad se
presenta de una forma benigna.
Grupos de vacunación frente a la gripe A (H1N1) 2009
En el momento en que estén disponibles vacunas seguras e inmunógenas,
y en base a los objetivos comentados, pueden considerarse grupos
prioritarios para la vacunación:
1. Grupos de riesgo: individuos con evidencia de un mayor riesgo
de formas graves, complicaciones y mortalidad asociada a la
infección por el virus de la gripe A (H1N1) 2009:
a. Mujeres embarazadas
b. Personas mayores de 6 meses de edad con alguna de las
siguientes patologías de base:
- Enfermedad respiratoria crónica (asma moderada-severa)
- Enfermedad cardiovascular crónica
- Enfermedad metabólica crónica (diabetes…)
- Enfermedad renal o hepática crónica
- Individuos con inmunodeficiencia (congénita o adquirida)
- Enfermedad neuromuscular crónica
- Hemoglobinopatías y anemias moderadas-graves
- Pacientes menores de 18 años en tratamiento continuado con ácido
acetilsalicílico
- Obesidad mórbida (IMC ≥40 kg/m2)
2. Grupos sin riesgo de enfermedad grave pero con razones
específicas para incluirlos en el programa de inmunización:
a. Personal sanitario: corresponde a un colectivo esencial para
mantener la integridad del sistema sanitario del país, y además
pueden atender a individuos pertenecientes a grupos de riesgo en los
que la vacunación pueda ser menos efectiva o no se haya realizado.
b. Personal de servicios esenciales de la sociedad, necesarios
para mantener la infraestructura y seguridad del país. Cada país
debe definir los colectivos apropiados. En función de la evolución de la enfermedad, la tasa real de ataque,
la disponibilidad de nuevas vacunas, y la finalización de nuevos
ensayos clínicos en niños que amplíen los datos de seguridad e
inmunogenicidad, podría plantearse la conveniencia de extender la
vacunación a otros grupos de población como la infantil que juegan
un papel relevante en la transmisión y expansión de la enfermedad.
Aunque los niños, especialmente menores de 2 años, pueden presentar
de forma similar a la gripe estacional cuadros más graves, se ha
constatado con la gripe A (H1N1) 2009 que la tasa de hospitalización
en menores de 4 años es inferior a la ocasionada por la gripe
estacional, y no se asocia a un incremento de mortalidad. En el caso
que se recomendara vacunar a los niños sanos, debería considerarse
también la vacunación de personas en contacto próximo con niños
menores de 6 meses, ya que la vacuna está contraindicada por debajo
de esa edad.
Queremos enfatizar que los grupos de riesgo seleccionados para la
vacunación frente a la gripe pandémica, corresponden a los mismos
grupos de riesgo para la gripe estacional, y por tanto también
candidatos a la vacunación frente a la misma. Desafortunadamente
muchos pacientes de riesgo no reciben por distintas razones dicha
vacunación anual, con coberturas vacunales en estos grupos realmente
bajas. Debemos hacer entre todos un esfuerzo para trasmitir a todo
el personal sanitario y a la población, especialmente a los
individuos pertenecientes a los grupos de riesgo definidos, la
recomendación también de la vacunación antigripal frente a gripe
estacional.
Disponibilidad de vacunas frente a gripe la A (H1N1) 2009
Tras el aislamiento e identificación del nuevo virus en abril de
2009, los centros colaboradores de la OMS obtienen la cepa vacunal
que se facilita a los laboratorios productores de vacuna. Las
distintas etapas del proceso de fabricación de las vacunas requieren
un período mínimo de 5-6 meses. Aunque las tecnologías en el diseño
de las nuevas para el virus A (H1N1) 2009, se basan en las ya
utilizadas en la fabricación de las vacunas para la gripe
estacional, que requieren un cambio de formulación anual debido a
las variaciones antigénicas que presenta el virus, los laboratorios
deberán presentar datos de inmunogenicidad y seguridad con la nueva
formulación a las autoridades sanitarias, encargadas de autorizarlas
antes de su comercialización.Están en desarrollo distintas vacunas frente al virus A (H1N1) 2009,
unas no llevan adyuvantes, como la mayoría de vacunas frente a gripe
estacional, y otras son adyuvadas (sustancias que potencian la
respuesta inmunitaria y permiten reducir la dosis de antígeno
vacunal). En función del tipo de vacuna los requerimientos de datos
de inmunogenicidad, reactogenicidad y seguridad son distintos, tanto
para adultos como para niños. Esta información prioritaria
condicionará plazos distintos en la disponibilidad de unas u otras
en función de los resultados de los ensayos clínicos que garanticen
su seguridad previa a su comercialización. Aunque el proceso de
registro varía de unos países a otros, en Europa es la EMEA la que
determina los requisitos exigidos a los laboratorios fabricantes
para obtener la autorización de comercialización. En base a la
información disponible actualmente se estima que las primeras
autorizaciones se obtengan durante el mes de octubre de 2009.
Recomendaciones: Europa y España
El pasado 25 de agosto de 2009, el European Union Health Security
Committee propuso a la Comisión Europea, los grupos prioritarios de
vacunación frente a gripe A (H1N1) 2009 para los miembros de la UE,
y que se describen a continuación:
1. Individuos de edad superior a 6 meses con patologías de base
que constituyan grupos de riesgo de presentar formas graves de la
enfermedad.
2. Mujeres embarazadas
3. Personal sanitario Una vez completada la vacunación de estos grupos prioritarios, la
vacunación deberá proceder según la estrategia definida por cada
país.
En España el Ministerio de Sanidad y Política Social, definió con
fecha 31 de agosto de 2009 las prioridades de vacunación en nuestro
país, en consonancia con las recientes recomendaciones de la
Comisión Europea, incluyendo además algunos colectivos de servicios
esenciales del país: bomberos, policías y miembros de protección
civil.
Desde nuestra perspectiva manifestamos un total acuerdo con la
decisión del Ministerio de Sanidad y Política Social en la elección
de los grupos prioritarios para iniciar la vacunación cuando las
vacunas estén disponibles. La evolución de la pandemia y la
disponibilidad de nuevas vacunas, con una ampliación de datos de su
inmunogenicidad y seguridad en niños, permitirá decidir la
conveniencia o no de extender la vacunación a niños sanos y a otros
grupos de población con la máxima seguridad y con un adecuado perfil
de beneficio/riesgo. El seguimiento de la evolución de la enfermedad
y su impacto en nuestro país será clave para tomar esta decisión.
Madrid, 10 de septiembre de 2009
Comité Asesor de Vacunas
Asociación Española de Pediatría
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